Psicología, Minfulness & Yoga

¿Por qué no sentimos ese bienestar tal y como nos gustaría? Resulta que a menudo nos vemos atrapados en formas de pensar y sentir que nos provocan una inquietud constante y deseamos escapar de ellas, pero los medios con que intentamos liberarnos nos enredan todavía más. No paramos de darle vueltas a nuestros errores del pasado y nos preocupamos por nuestra capacidad para enfrentarnos al futuro. Niveles descontrolados de depresión y ansiedad, o los problemas para controlar las emociones o los impulsos pueden adueñarse de nuestras vidas. El bienestar puede ser muy esquivo.


Detrás de esa búsqueda aparecen niveles de malestar elevados, emociones que se desbordan, miedos irracionales, pensamientos que agobiaban y/o limitan, conductas perjudiciales, inseguridades, baja autoestima y un sinfín de señales y síntomas que indican que algo debe cambiar. Y ahí aparece la psicología como herramienta de ayuda.


La psicología como disciplina científica pretende explicar cómo percibimos, aprendemos, recordamos, resolvemos problemas, nos comunicamos, sentimos y nos relacionamos con otras personas, desde el nacimiento hasta la muerte, en relaciones íntimas y en grupos. Intenta entender, medir y explicar la naturaleza de la inteligencia, la motivación y la personalidad, así como las diferencias individuales y de grupo. La psicología trabaja en la prevención, diagnóstico e intervención de las perturbaciones mentales y emocionales. Desde que surgió como ciencia hasta la actualidad han aparecido diferentes líneas, siempre bajo una base empírica, llegando a lo que actualmente conocemos como Terapias de Tercera Generación, en las que se incluye el Mindfulness.



El Mindfulness o la atención plena incluye diferentes componentes como:


· la aceptación de la experiencia

· una actitud compasiva hacia el sufrimiento propio y el de los demás

· la capacidad de observar sin juzgar

· la idea de que la mente puede observarse a sí misma y entender su propia naturaleza


En definitiva, el Minfulness es, intrínsecamente, un estado de conciencia que implica prestar atención a la experiencia del momento, desde un enfoque en donde cuerpo y mente forman una unidad. Este estado se cultiva y se desarrolla mediante la práctica de la meditación.

El cuerpo y la mente sólo están separados de manera abstracta, desde el punto de vista del pensamiento. Por ello, han aparecido diferentes programas, basados en la atención plena, que incluyen la unidad de estos dos elementos, en donde no se intenta cambiar el contenido de la experiencia sino que retan al individuo a alterar el contexto de la experiencia mediante la práctica de la aceptación.


Hoy en día, las áreas clínicas en las que se aplican tratamientos basados en mindfulness son extremadamente amplias y varios estudios realizados sobre la materia destacan la relevancia clínica de esas formas de tratamiento con respecto a varios trastornos. El mindfulness es un componente esencial de varios modelos de terapia estandarizados, la mayoría de los cuales se incluyen en la óptica cognitivo-conductual: reducción del estrés, depresión, trastornos de la conducta alimentaria, ansiedad, trastornos obsesivos compulsivos, trastorno límite de personalidad, conductas adictivas, trastorno por estrés

postraumático, trastorno por déficit de atención con hiperactividad, psicosis, manejo del dolor crónico y en tratamientos de cáncer.


El yoga se introduce en la mayoría de los protocolos como prácticas de meditación activas, movimientos conscientes que aportan oportunidades fantásticas de experimentar con el cuerpo. Los estiramientos de yoga se adaptan en cada uno de ellos en función del trastorno y de las características físicas de cada paciente.

La práctica del yoga nos ayuda a escuchar y a conectar con nuestro cuerpo, el que muchas veces nos habla pero al cual no prestamos atención. El yoga incide en esa unión entre cuerpo y mente, donde toma importancia el camino y no el destino.

Le ruego que sea paciente con todo lo que no está resuelto en su corazón, y que trate

de amar los interrogantes mismos, como si fuesen habitaciones cerradas o libros

escritos en un idioma extraño.

De momento, no busque las respuestas que no se le pueden dar, pues no va a ser capaz de vivirlas.

Lo importante es vivir todo.

En este momento, los interrogantes.

Quizás luego, gradualmente, casi sin darse cuenta se encontrará un día distante habiendo recorrido el camino hacia la respuesta.


Rainer Maria Rilke (1875-1926), Cartas a un joven poeta


PRÓXIMA SESIÓN DE MINDFULNESS CON MÓNICA MASSANA EL VIERNES 20 DE NOVIEMBRE A LAS 17h00: ALIMENTACIÓN CONSCIENTE