"El ácido purifica el bronce, el río se purifica por la acción de su propia corriente, y la mujer se purifica durante la menstruación" 

"La mujer debe entender el proceso de la menstruación y su causa, percibirse más a sí misma y asumir con firmeza su feminidad y su vida"

The Kama Sutra for Women, Vinod verna

 

 Seguro que has escuchado en clase que debemos de evitar las posturas invertidas durante la menstruación. Y son muchas las alumnas que preguntan el motivo. Como norma general no se recomienda practicar asanas que requieran demasiada energía, ya que puede generar agitación (física, mental y energética) tampoco posturas que compriman la zona abdominal.  Estos días podrían dedicarse a hacer una práctica suave o una práctica de meditación o simplemente descansar. Si practicas durante el período, si deberías evitar las posturas invertidas.

 

La tradición yóguica enseña que durante el ciclo menstrual, la mujer se encuentra en un momento en el que su energía circula y fluye hacia abajo (apana) y hacia fuera del cuerpo, eliminando residuos y toxinas. Es un momento de purificación, de “soltar”. Por tanto al hacer una postura invertida se invierte ese flujo energético (pránico) y se cambia la polaridad durante, al menos, el tiempo que estemos en la postura. A nivel físico también creamos un desequilibrio y el cuerpo necesitará más tiempo, esfuerzo y energía para volver a su ciclo energético natural. Entonces, si una mujer menstruando hace (y mantiene) la postura invertida está modificando el flujo natural de energía.

También, a nivel fisiológico, el suelo pélvico, durante el ciclo, contiene mayor cantidad de sangre. En el útero hay venas finas y arterias gruesas, por lo que las primeras se “colapsan” con facilidad. En la postura invertida actúa la fuerza de la gravedad directamente sobre el útero, empujándolo hacia abajo (hacia la cabeza), aumentando la presión y causando que los ligamentos que sujetan el útero se estiren, o incluso lleguen a colapsarse (oclusión de las venas). Al suceder esto, por las arterias (más gruesas) entra mayor cantidad de sangre de la que pueden llevar las venas, provocando una congestión vascular= aumento del sangrado, calambres, dolor…

 

Por otro lado, existen posturas especialmente beneficiosas para esa situación. Posturas que alivian el dolor, calambres, desajustes, molestias en pelvis o zona lumbar... así como para equilibrar y calmar las emociones, que pueden verse afectadas por el ciclo menstrual. 

 

Mi propuesta es escuchar nuestro cuerpo, ser conocedoras de las razones que tiene esta práctica milenaria, gran conocedora del cuerpo, las energías y la mente para contra indicarlas. Tienes otros tipos y estilos de yoga más acordes para esos días. No puedo daros mi vivencia personal porque desde mis inicios en yoga no he practicado invertidas durante la regla pero, si puedo relatar que las alumnas que sí lo han hecho (por descuido, desconocimiento o porque no le dieron esa importancia) se les interrumpió un par de días y luego continuo, con molestias. Son 3-4 días al mes, así que toma nota!! Una cosa es lo que tu quisieras hacer y otra cosa lo que es mejor para ti, para tu cuerpo.

 

La menstruación es un proceso natural de depuración que se rige por el ciclo lunar. El ciclo menstrual dura alrededor de 28 días, o cuatro semanas, al final de los cuales, si no hay un óvulo fecundado por un espermatozoide, se segregan hormonas que indican el desprendimiento de la membrana que recurre el interior del útero y que suele durar de 3 a 5 días. Este proceso depura los órganos internos y crea bacterias que ayudan a mantener limpio el útero. En un cuerpo sano, el menstruo, el fluido que se expulsa y que contiene sangre y tejido endometrial, es generalmente de color rojo y su olor debe ser neutro.

 

Las mujeres experimentan diversos cambios físicos y mentales durante la menstruación. Es muy importante permitir que el menstruo salga con facilidad, sin perturbar este ciclo natural de limpieza con asanas (posturas) intensas o realizando cualquier otra actividad o práctica mental extrema. 

 

Algunos maestr@s de yoga recomiendan el reposo los 3 primeros días de regla, hoy en día con el ritmo más acelerado de vida y con el poco tiempo del que muchas personas dicen disponer para cuidarse debido a las múltiples obligaciones (que cada persona escoge) si coincide con la regla el día de clase pues se adapta la práctica en algunas posturas e intensidad de las mismas.

 

Si la menstruación se interrumpiese sin haber señal de embarazo, tradicionalmente cuando llega la luna llena de deja de practicar 3 días o se hace práctica como si se estuviese menstruando para ayudar a que el ciclo recupere su ritmo natural. 

 

Algunas mujeres se sienten más fuertes con la regla, otras descubren que las asanas les alivian los "retortijones" que pueden acompañar la menstruación, por eso muchas continúan su práctica esos días.

 

El flujo descendente de sangre utiliza la energía apana, lo cual dificulta el control sobre los bandhas o el que se apliquen de modo efectivo. No es muy recomendable activar los bandhas en la menstruación.  Interferir de cualquier modo con el flujo descendente de la sangre puede crear un desequilibrio en el cuerpo, ya que iría contra corriente. 

 

Ese es el motivo por el que creo que se interrumpe el período y luego cuando el cuerpo se normaliza, en todos sus niveles y aspectos, continúa su proceso. Pero, ¿podías haberlo evitado? yo creo que sí, así que toma nota y la próxima vez que coincida tu clase con la menstruación cambia las posturas invertidas o intensas para la zona (como torsiones que compriman demasiado la zona de los ovarios, como marchichasana C o D, o posturas como el barco, navasana) por otras que ayuden a tu cuerpo en su proceso.

 

Aquí te muestro 3 de esas posturas:

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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